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Operativo Cóndor – 28 de Septiembre de 1966
28/09/2022 Todo el día

“En nuestra identidad se encuentran expresadas las luchas populares desde el ´45 a la actualidad. No pensamos renunciar a ellas, porque en este proceso cayeron muchos compañeros cuya memoria nos da fuerza para seguir luchando todo el tiempo que sea necesario”
Fragmento de artículo de Cacho Scarpati,
Secretario General del Peronismo 26 de Julio,
El peronista y la liberación Nº13 (abril 1989)
“Todos los Cóndores son Peronistas ”
Hacía tres meses que el general Juan Carlos Onganía estaba en el poder en nombre de una autodenominada “Revolución Argentina”. Desalojó de la Casa Rosada al presidente Arturo Íllia, de la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP), que había llegado al gobierno con poco más del 20 por ciento de los votos y con el peronismo proscripto.
Alrededor de las seis de la mañana del miércoles 28 de septiembre de 1966, 18 jóvenes argentinos, entre los que había una mujer, tomaron el control del vuelo 648 de Aerolíneas Argentinas que la noche antes había despegado del aeroparque Jorge Newbery hacia Río Gallegos.
Dardo Cabo, un jóven de 25 años, periodista y afiliado a la Unión Obrera Metalúrgica, era el jefe del comando. Fue quien entró en la cabina del comandante del Douglas DC-4, Ernesto Fernández García, y ordenó: “Ponga rumbo uno-cero-cinco”. El piloto obedeció y enfiló la nave con 35 pasajeros a bordo rumbo a las Malvinas. Así fue que el Operativo Cóndor inició su misión.
Ese día Sir Patrick Haskard, gobernador de la isla, no se encontraba en el archipiélago. Lo suplantaba el vicegobernador. Veinte soldados constituían la fuerza militar del Reino Unido.

El Operativo
Aquel día un radioaficionado fue el primero en divulgar una noticia que conmovió a millones de argentinos: un avión había descendido a las 8:42 en la embarrada pista de carreras cuadreras (Puerto Argentino carecía de pista de aterrizaje). Su emisión se captó en Trelew, Punta Arenas y Río Gallegos. Y de esas ciudades se retransmitió a Buenos Aires. Habían transcurrido 133 años desde la última presencia oficial argentina en las Islas Malvinas.
Los muchachos peronistas descendieron del avión y desplegaron siete banderas argentinas. Tenían previsto tomar la residencia del gobernador británico y ocupar el arsenal de la isla mientras se divulgaba una proclama radial que debía ser escuchada en Argentina.
El objetivo no se pudo cumplir porque el avión se enterró en la pista de carreras y quedó muy alejado de la casa de sir Haskard. Además, varias camionetas y más de cien isleños entre soldados, milicianos de la Fuerza de Defensa y nativos armados, rodearon la aeronave.
Bajo la persistente lluvia y encandilados por potentes reflectores, los cóndores bautizaron el lugar como Aeropuerto Antonio Rivero en homenaje a quien encabezó la sublevación en Malvinas contra el ocupante inglés en agosto de 1833.
Al anochecer, Dardo Cabo le solicitó al sacerdote que celebrara una misa en la nave y después los 18 jóvenes cantaron el Himno Nacional. Al día siguiente, luego de formarse frente a un mástil con una bandera argentina y entonar nuevamente el himno, el grupo entregó las armas al comandante Fernández García, única autoridad que reconocieron.
La detención
Una fuerte custodia inglesa los detuvo durante 48 horas en la parroquia católica. El sábado al mediodía, el buque argentino Bahía Buen Suceso embarcó a los 18 comandos, a la tripulación del avión y los pasajeros rumbo al sur argentino, adonde llegaron el lunes de madrugada. Detuvieron a los jóvenes en las jefaturas de la Policía Federal de Ushuaia y Río Grande, en el territorio nacional de Tierra del Fuego. Interrogados por un juez, se limitaron a responder: “Fui a Malvinas a reafirmar nuestra soberanía”.
El 22 de noviembre de 1966, los integrantes del comando fueron enjuiciados en Bahía Blanca. Como el secuestro de aviones aún no estaba penalizado en Argentina, los cargos de la fiscalía fueron “privación de la libertad”, “tenencia de armas de guerra”, “delitos que comprometen la paz y la dignidad de la Nación”, “asociación ilícita”, “intimidación pública”, “robo calificado en despoblado” y “piratería”. Así trató la dictadura militar del general Onganía al grupo de jóvenes patriotas, a quienes definió como “facciosos”.
Dejaron en libertad a quince de ellos, luego de nueve meses de prisión. Tres de ellos, entre los que estaba DARDO CABO estuvieron presos tres años debido a sus antecedentes político-policiales como militantes de la Juventud Peronista.

Los 18 compañeros que formaron parte del “Operativo Cóndor” fueron:
- Dardo Cabo, 25 años, periodista y metalúrgico;
- Alejandro Giovenco, 21, estudiante;
- Juan Carlos Rodríguez, 31, empleado;
- Pedro Tursi, 29, empleado;
- Aldo Ramírez, 18, estudiante;
- Edgardo Salcedo, 24, estudiante;
- Ramón Sánchez;
- María Cristina Verrier, 27, periodista y autora teatral;
- Edelmiro Navarro, 27, empleado;
- Andrés Castillo, 23, empleado;
- Juan Carlos Bovo, 21, obrero metalúrgico;
- Víctor Chazarreta, 32, metalúrgico;
- Pedro Bernardini, 28, metalúrgico;
- Fernando Aguirre, 20, empleado;
- Fernando Lizardo, 20, empleado;
- Luis Caprara, 20, estudiante de ingeniería;
- Ricardo Ahe, 20 estudiante y empleado;
- Norberto Karasiewicz, 20, obrero metalúrgico.
“Banderas en tu corazón”
El 24 de agosto de 2012, durante el acto homenaje al Gaucho Rivero en la Casa Rosada, nuestra Presidenta, la compañera Cristina Fernández de Kirchner, nos informaba que María Cristina Verrier, compañera de militancia y de vida de Dardo Cabo, le había hecho entrega de las 7 banderas que flamearon en nuestras Malvinas durante el heroico “Operativo Cóndor”.
El hecho significa un claro reconocimiento de la política llevada adelante a nivel internacional por los gobiernos de Néstor y Cristina en reclamo de la soberanía sobre las islas del Atlántico Sur. Entre las medidas de mayor impacto resaltamos las de cancelar el acuerdo petrolero firmado durante el Menemato y la prohibición de actuar en territorio nacional a las multinacionales que operen en las Islas bajo legislación del ocupante colonial. Pero como dice Cristina, la historia no empieza cuando uno llega, la escribieron otros.
El Peronismo y las Malvinas
Desde su nacimiento, el Peronismo desarrolló una activa política reivindicativa de los derechos soberanos de Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, incluyendo a un mismo nivel a la Antártida Argentina. La misma se reflejó en acciones en los foros internacionales y distintos discursos del General Perón; la instalación de bases en territorio Antártico; la creación del Instituto Antártico Argentino en septiembre de 1950; la Primera Expedición Científica a la Antártida Continental (1954) comandada por el poco recordado General Hernán Pujato. Pero también se dio la batalla cultural y pedagógica, a través de libros escolares y en diversas publicaciones con el fin de que el reclamo de soberanía encarnara nuevamente en nuestro Pueblo, después de la Década Infame, durante la cual los gobiernos oligárquicos “durmieron” el tema para no incomodar a sus mandantes británicos.
Recuperemos la historia, levantemos las banderas y sigamos la lucha
El Secretario Político Nacional del Peronismo 26 de Julio y veterano de guerra de Malvinas, nuestro compañero Pancho Zelaya expresa nuestra profunda convicción de que : “la recuperación de las islas solo será posible como parte de lucha por la definitiva liberación de nuestro país en el marco del proceso de unidad de la Patria Grande Latinoamericana, para la definitiva expulsión del imperialismo yanqui y la derrota de su socio oligárquico. Y también que eso solo es posible con la unidad y organización del Pueblo en torno a las banderas del Peronismo Revolucionario, porque como nos enseñara la Compañera Evita: “La Patria dejará de ser colonia, o la bandera flameará sobre sus ruinas” y “El Peronismo será Revolucionario, o no será”